Expectativas: juntos pero… ¿Desencontrados?
Después de una semana de espera llega por fin el día de la cita, con ese hombre en el que pusiste todas las expectativas. Ya pasaste de verlo un sábado de touch and go a imaginártelo un miércoles de chongo… ni hablar que llegó el viernes y ya era “tu hombre” para toda la vida. Así, el día sábado, ni bien lo ves te das cuenta que es “amor” todo lo que sentís por él.
Toda la noche le das la razón y pensás que “casi” coincidís con él en TODO. La noche sigue avanzando y se mueren de ganas de hacerse el amor. Entonces, justo antes de comenzar, te lanzás a la pileta y le decís “yo con vos quiero algo más”. El pobre tipo al borde del panic attack se siente amenazado. Mira a los costados… no hay moros en la costa que puedan salvarlo. Te dice que sos igual que todas, vos sonreís y le decís que sí. Y entonces, que él no quiere nada… que sólo quiere vivir el momento. Tu líbido que venía de la mano de tus ilusiones y tus fantasías… caen las 3 por el piso, ruedan, se tumban y ya no vuelven a ponerse de pie.
Entonces él decide ponerse romántico, disfrutar la ocasión. Él también tiene expectativas. Y quiere “encontrarte” y cojerte mamita, eso quiere él. Y disfrutar el momento y no pensar ni en el pasado ni en el presente ni en el futuro. Sólo te quiere a vos, sin más. Y vos lo querés a él con todo, con la noche, con el sexo, con la luna, con el pasado, con el presente, con el futuro.
-Yo quiero hacerte el amor toda la noche — dice él — Y sé que vos también a mí.
- Yo quiero, pero necesito saber que hay algo más.
- No hace falta nada más, estamos vos y yo…
Y en medio de esa lucha por ver quién tiene más razón, los minutos van pasando… el diálogo es cada vez más agotador… que sí, que no… que sí, que no… que sos vos, que soy yo… que no, mejor así… y tanto hablar, tanto querer cumplir con las expectativas que no pasa nada. Ambos vuelven a casa. Cero sexo, cien ganas, cero amor, a cero las expectativas.
Recuento final: una mala noche y una pésima cita.
A veces las expectativas son ese muro, que no nos deja disfrutar bien de lo que tenemos.
Las expectativas son el muro que no deja vernos con el otro y encontrarnos aún estando juntos.

Y comienzan a salir… salen a cenar, a bailar, a caminar por las calles de la ciudad, a hablar por msn, por el celu, por facebook… Increible, jamás encontraste tantas coincidencias!! En una semana prácticamente el amor fluye por los poros, pero……




